Entornos de simulación compleja en el área de la salud: abordaje multidisciplinar

En esta ocasión, la Dra. Carmen Lucía Hernández Stender, abordará dentro del ámbito de Atención Primaria, un tema muy interesante como son los entornos de simulación compleja. En esta interesante Perla Científica, la Dra. Carmen Lucía Hernández compartirá sus amplios conocimientos proporcionando una visión profunda de este sector fundamental en el ámbito médico.

Sin importar tu rol dentro del campo de la salud, esta Perla Científica te brindará información valiosa, casos de estudio innovadores y las últimas tendencias en Atención Primaria. A continuación, tendrás la oportunidad de acceder a esta ponencia, lo que te permitirá profundizar en el tema y enriquecer tu comprensión en esta área. ¡Aprovecha esta oportunidad única que no debes dejar pasar!

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https://youtu.be/ApPB8hgwOW8

Buen día. Soy la doctora Carmen Lucía Hernández Stender, fisioterapeuta y coordinadora del grado en fisioterapia de la Universidad Europea de Canarias. En la Perla Científica de hoy, les traigo como temática entornos de simulación compleja en el área de la salud y su abordaje multidisciplinar.

Entornos de simulación compleja

Para hablar de entornos de simulación compleja, lo primero que debemos hacer es definirlos. Estos se definen como la recreación de una situación realista dentro de un entorno controlado, con el fin de poner en práctica conocimientos y habilidades, tanto técnicas como no técnicas. La simulación es un componente de la formación en profesiones de alto riesgo, como la aviación, pero se emplea cada vez con más frecuencia en nuestra profesión sanitaria.

Esta herramienta ofrece práctica en entornos seguros y controlados, utilizando, por ejemplo, un maniquí como simulador de pacientes de alta fidelidad, que incluso reacciona ante las actuaciones de los alumnos. En la imagen, tenemos ejemplos de algunos maniquíes que se pueden emplear.

También se puede desarrollar con un actor que representa el papel de paciente o de otro profesional sanitario en un entorno realista, lo que brinda a los estudiantes oportunidades de bajo riesgo para desarrollar habilidades técnicas, comunicativas y la toma de decisiones clínicas necesarias para el manejo seguro y eficaz del paciente, y también un abordaje adecuado dentro de un equipo multidisciplinar.

Para la simulación, un alumno entrará al escenario como voluntario y desarrollará el rol de sanitario, mientras que el resto de alumnos observarán desde el otro lado de un cristal. Una vez finalizada la simulación, se producirá un diálogo entre los alumnos y el docente, con una puesta en común de ideas, lo que convierte a la simulación en una actividad menos rígida, donde cada alumno razona sobre la situación vivida y desarrolla el proceso de autoaprendizaje.

Objetivos

Este proceso de simulación animará a los estudiantes a ser activos y participativos, a la vez que permite trabajar los objetivos básicos, que se pueden resumir en tres:

  • Afianzar los conocimientos y competencias clínicas estudiadas en el aula.
  • Mejorar el razonamiento y la toma de decisiones.
  • Promover las competencias transversales, teniendo siempre en mente esa interacción multidisciplinar necesaria en ciencias de la salud.

Cómo crear escenarios de simulación compleja

La primera pregunta que surge siempre es: ¿cómo creamos un escenario de simulación? ¿Cuál es el paso a paso que se debe seguir? Hay formación específica para crear estos entornos, pero hoy les voy a contar un poco cómo sería esa creación de un entorno de simulación con actores. Se debe tener en cuenta primero que la calidad del escenario va a depender de la capacidad de los docentes, de la selección de los recursos y de la elección de un escenario adaptado al nivel de los estudiantes. Además, la fidelidad es fundamental en cuanto a las características del paciente y del entorno.

Para ello, primero se realiza un planteamiento del caso, en base a las competencias y los objetivos de aprendizaje que se deseen trabajar en esa asignatura en concreto. Una vez tenemos esos dos puntos, pasamos a organizar el entorno y a describir el escenario. El entorno se debe describir de forma clara y detallada, con el fin de disponer de toda la información necesaria tanto para el alumno como para los actores que van a participar y los técnicos que puedan ayudarnos a preparar la simulación. Finalmente, se deben definir claramente cuáles son las referencias para el actor, que serán las acciones esperadas en el alumno y las reacciones que debe tener el actor para guiar al alumno hacia el objetivo de aprendizaje.

Puesta en escena

La puesta en escena de una simulación se va a separar en cuatro puntos. Primero, un briefing para los actores, donde se les da un resumen sobre el caso clínico y las características del papel que deben representar. Luego, un briefing para los alumnos, en el que se les dan todos los datos necesarios sobre el caso clínico que se va a desarrollar. Luego se desarrolla el escenario.

Por último, se hace un debriefing, que, como decíamos, es la puesta en común de lo que ha ocurrido e intentamos guiar a través de una serie de preguntas hacia el objetivo de aprendizaje que se quiere conseguir.

Ejemplo

Bien, para explicarlo, vamos a poner un ejemplo en el que hemos trabajado competencias transversales, específicamente la comunicación en un trabajo colaborativo dentro de un equipo multidisciplinar. Esta simulación se ha desarrollado con un grupo de alumnos de tercero del grado de Fisioterapia de la Universidad Europea de Canarias, dentro de la asignatura de Fisioterapia Neurológica.

El caso clínico consistía en un paciente que estaba institucionalizado y el alumno tenía que ir a esa institución. Se iba a encontrar con el paciente en unas condiciones que no eran las más adecuadas para el caso clínico en específico. Entonces, aquí el alumno tenía que tener muy claras esas competencias que hemos aprendido en el aula, todo lo que es el contenido teórico. El actor iba a ser el médico. El alumno tendría que hablar con el médico, comentarle de forma justificada qué es lo que ha encontrado en su paciente e intentar pactar con el médico cuáles serían las medidas más adecuadas para mejorar el plan de tratamiento de ese paciente.

Bien, entonces, el briefing para el actor fue encuadrar ese personaje de médico que tenía que representar y se le dieron todas las características del paciente y cuáles eran las acciones esperadas por el alumno y las reacciones que él tenía que tener. Si el alumno desarrollaba una comunicación asertiva, íbamos a seguir adelante con una buena actitud. Pero si el alumno no realizaba una buena comunicación y se enfrentaba de una forma inadecuada a otro profesional sanitario, se iba a encontrar con una actitud que no iban a tolerar.

Briefing

Entonces, en el briefing para los alumnos, lo primero que se hizo fue la preparación. La preparación consiste en recordarles que no van a ser juzgados. Debe aparecer un alumno como voluntario, no se fuerza la participación y se les recuerda que no se van a juzgar y luego habrá una puesta en común de todo lo que ocurra. Luego se encuadra el escenario, se explica a todos los alumnos cuál es el caso clínico para que todos tengan la misma información y, por último, se orienta al alumno que entrará en la simulación. Cuando tenemos el voluntario, si tiene alguna duda específica, se le debe recordar alguna característica del caso clínico.

Luego se desarrolla el escenario. El alumno entra a la sala de simulación compleja y se encuentra con toda esta situación y habla con el actor que, en este caso, sería el médico responsable y debe desarrollar esa comunicación asertiva. Una vez finaliza la simulación, pasamos al alumno nuevamente con el resto del grupo y vamos a realizar el debriefing.

Debriefing

En el debriefing, como ven, vamos a tener una serie de preguntas con las que vamos a intentar guiar a todos los alumnos hacia los objetivos de aprendizaje. Estas preguntas se dividen en tres bloques. Primero, preguntas que ayudan al estudiante a percibir lo ocurrido. Se pregunta a quien entró como voluntario: “¿Cómo te has sentido en esta situación?” y se pregunta al resto de alumnos: “¿Cómo se han sentido ellos?“, buscando empatizar ya desde el principio en el grupo. Luego se pregunta: “¿Qué ocurrió en esta escena?”. Se busca que se describa de forma objetiva todo lo que ha pasado en esa situación.

El segundo bloque serían preguntas de análisis de esa situación que ya ellos han descrito y se busca que vayan ya encaminándose al objetivo de aprendizaje. Por ejemplo, se pregunta: “¿Qué conocimientos o capacidades creen ustedes que ayudarían a resolver este caso clínico?“. Entonces, en este caso, se buscaba una comunicación asertiva, todas esas habilidades psicosociales y, dentro de un entorno multidisciplinar, los conocimientos básicos necesarios en el abordaje de un paciente neurológico, por ejemplo.

El último bloque serían las preguntas que orientan al estudiante a la realidad profesional. Por ejemplo: “¿Crees que te encontrarías esto en la realidad? ¿Cuál es el principio más relevante de esta simulación con el que tú te quedas y el que te llevas a casa para afrontar este tipo de situaciones?“.

Conclusiones

Bien, ante todo esto, las ventajas que nos ofrece un entorno de simulación compleja las podemos resumir en que tenemos un entorno seguro y controlado en el que el alumno no tiene miedo a equivocarse. Podemos desarrollar habilidades técnicas aprendidas en el aula, pero también habilidades no técnicas como, por ejemplo, la comunicación, que es fundamental en un equipo multidisciplinar. Trabajamos también el diálogo entre los estudiantes y los docentes. Son actividades mucho más flexibles y trabajamos el autoaprendizaje en un entorno realista.

Todo ello permite también que la retroalimentación del alumno, mediante esos estímulos continuos, facilite un aprendizaje activo ante la necesidad de responder de forma adaptada a la situación que se encuentra. Además, diversas investigaciones también apuntan a que el uso de estas metodologías de aprendizaje aumenta la satisfacción en el alumnado. Por lo tanto, la simulación proporciona un entorno en el que se pueden cometer errores y aprender de ellos sin afectar a los pacientes ni a otros profesionales, permitiendo también al alumno aplicar los conceptos y conocimientos técnicos a la vez que aplican el razonamiento clínico en un entorno realista y muy semejante al que se van a encontrar en la vida real.

Espero que esta Perla Científica sea de su interés y, sobre todo, que sea una buena herramienta para utilizar a partir de ahora con sus alumnos de prácticas o con otros profesionales también de la salud. Muchas gracias por su atención.

Para obtener más información de la Dra. Carmen Lucía Hernández Stender y su ponencia, puedes visitar nuestra entrada de blog dedicada aquí.

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